Esta exposición, que se articulará en cuatro sedes, está integrada
por una selección de grabados (Centro de Arte Juan Ismael y Sala
Juan Cas) y dibujos (Sala de Arte CajaCanarias y Fundación Cristino
de Vera) de Joan Miró (1893-1983), pintor, escultor, grabador
y ceramista, considerado uno de los máximos representantes del
surrealismo. A partir de las obras expuestas se desarrolla una gran
reflexión sobre la realidad y sus apariencias. El autor no se limita a lo
clásico, sino que utiliza nuevas técnicas como la del papel arrugado.
Los colores, la composición de los elementos, los arabescos, los círculos,
las líneas... confluyen en un universo colorista y alegre donde
se entrevé su facilidad inventiva y creativa. Los grabados son de
distintas épocas de creación del artista y tienen el peso de alguien
que daba mucha importancia a este tipo de arte. Los dibujos fueron
realizados en distintos papeles y soportes, con lápices y ceras, en los
últimos cinco años de la vida del pintor.
La muestra logra acercarnos a la maestría del artista español en
dos campos definidos, como son el dibujo y el grabado, a partir de
los cuales podremos sumergirnos en el mundo más poético y colorista
de Miró, un mundo que forma parte del universo onírico que el
pintor supo plasmar como ningún otro artista. |