"Infanta ante un cuadro de Jackson Pollock", 1982, de Luis Alberto Hernández (La Gomera, 1947)
Representa la trágica condición humana de manera expresionista: deformaciones de las facciones de los rostros y monstruosidades anatómicas trascienden más allá de la realidad.
Junto a esta niña de rostro y mirada extraña, ataviada como la Infanta Margarita –ausentes las meninas-, consigue realizar un guiño histórico al disponer al fondo de la habitación un lienzo de Jackson Pollock, pionero de la abstracción. Priorizando el dibujo, realizara con la serie de la Infantas un homenaje al arte europeo donde se reconoce la influencia de Velázquez, Goya, El Bosco.