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Tanto las medidas de la justicia retributiva como las acciones formativas (educación formal básica, ocupacional y transversal) que se aplican en los centros de menores y jóvenes que están cumpliendo medidas judiciales en Canarias son insuficientes para reducir el nivel de reincidencia de este colectivo.
La investigación científica ha puesto de manifiesto que los jóvenes delincuentes carecen de un repertorio adecuado de habilidades socio-cognitivas y que la intervención a través del entrenamiento en dichas destrezas aumenta su competencia social tanto a nivel personal, familiar como educativo/laboral. Este incremento en el nivel de competencia social repercute, a su vez, en una reducción significativa del nivel de reincidencia.
La investigación científica también ha puesto de manifesto, tanto a nivel nacional como internacional, la eficacia del Programa de Pensamiento Prosocial (PPS) en la inserción social con delincuentes. La Versión Corta para Jóvenes (PPS-VCJ) de este programa ha sido diseñada específicamente para dotar a los jóvenes que están cumpliendo medidas judiciales de valores y habilidades prosociales que necesitan para enfrentarse a los conflictos personales de su vida cotidiana. A pesar de ello, en ninguno de los centros de menores de Canarias se desarrolla actualmente un programa de entrenamiento de destrezas socio-cognitivas de estas características (altamente estructurada, metodología cognitivo-conductual, profesionales formados, etc.), debido a que los recursos humanos y económicos disponibles resultan insuficientes.
Por ello, la Fundación Canarias Activa se presenta a la Convocatoria de Ayudas a Programas Sociales 2009 de la entidad CajaCanarias con la finalidad de implementar el programa PPS-VCJ a los menores y jóvenes que estén cumpliendo medidas en el centro de internamiento de Valle Tabares durante el año 2010. La Asociación de Juventud Canaria IDEO (entidad gestora del centro de Valle Tabares) y la Dirección General del Menor manifiestan el interés de llevar a cabo en dicho centro, a modo de experiencia piloto, una intervención socio-cognitiva estructurada y eficaz con los menores a través del PPS-VCJ, con el objeto de que el programa pueda llagar a ser una práctica de intervención habitual equiparable al resto de acciones educativas del centro y de tanto o más relevancia.
Para poner en marcha este proyecto sería necesario contratar a un profesional que se ocuparía del desarrollo íntegro del proyecto (tareas de evaluación, planificación, e implementación del programa), dado que los profesionales del centro actualmente han de dedicar toda su jornada laboral a las tareas que hasta ahora han venido siento habituales en este tipo de instituciones. El programa se destinaría a aumentar la competencia social de 80-100 jóvenes varones de entre 14 y 18 años de edad, que estarían cumpliendo medidas judiciales en régimen cerrado o semiabierto.
Se intervendría con 10-12 grupos de menores que recibirían cada uno 13 sesiones de entrenamiento socio-cognitivo. El contenido de las sesiones es altamente participativo con actividades atrayentes y adaptadas a este colectivo y sería impartido por un profesional cualificado, que ha sido formado y entrenado previamente en la implementación del PPS-VCJ. |